Los ferrocarriles quieren ganar mucho dinero ahora

El tema del tren y la puntualidad nos recuerda la comedia estadounidense “”And daily greetings from the groundhog”” de 1993, en la que Bill Murray se despierta cada mañana y vuelve a revivir el día pasado.

El Deutsche Bahn (DB) anuncia desde hace años que finalmente podrá hacer frente al problema del retraso, con un efecto de repetición similar. El objetivo del 85 por ciento de los trenes puntuales de larga distancia se fija en repetidas ocasiones, y finalmente se recoge porque no es posible alcanzarlo. Entonces se hace el siguiente intento.

El director ejecutivo de Net, Ronald Pofalla, ha echado un vistazo al reloj y ha vuelto a marcar el objetivo del 85 por ciento. Queremos haber alcanzado esta cifra para 2021″”, dice Pofalla.

El número 85 es tan importante porque todos los trenes que conectan se alcanzan a esta altura si el valor de puntualidad está por encima de este nivel. Estadísticamente, por supuesto.

Donde los ferrocarriles quieren ganar mucho dinero ahora

Siempre habrá valores atípicos individuales cuando se cancela un vagón de ferrocarril, una tormenta barre a través del país y el tren o la vía se cierra por varias razones. Entonces el ICE llegará naturalmente tan tarde que todas las conexiones habrán desaparecido.

Los retrasos son una de las mayores molestias

Pero sin estos “”acontecimientos imprevisibles, los amortiguadores tendrían que ser tan grandes con el valor objetivo, o más bien, casos individuales que todavía se retrasan claramente, de modo que no se retrasarían también otros trenes y la transición de un tren de larga distancia a otro tendría que ser más cómoda””.

Y si Pofalla hace realidad su anuncio, una de las mayores molestias para los clientes del ferrocarril en cuatro años se acabaría.

Naturalmente, un nuevo miembro del consejo de administración responsable de los ferrocarriles tiene objetivos nuevos y desafiantes. El predecesor de Pofallas, Volker Kefer, ya había apuntado al 85 por ciento de cuota – y había fracasado. Y el predecesor de Kefer fue… así que eso nos trae de vuelta a Bill Murray.

El hecho de que Pofalla siga fijando objetivos tan ambiciosos tiene que ver con el aparente entusiasmo por su nuevo trabajo. Ya no está atado por los socios de la coalición, los grupos de presión y la oposición. Y ya no busca constantemente el equilibrio y el consenso.

Pofalla puede empezar en la pista libremente, fijar la dirección de la marcha y todo el mundo puede participar. Ahora, sin embargo, el tren es también un viejo y grande petrolero que no se puede cambiar de un día para otro. Especialmente cuando se trata de debilidad crónica como la puntualidad.