Instalación de equipos de trabajo – eso cambiará en 2018

El ordenador portátil, la tableta y el teléfono móvil son una parte integral de la vida privada y profesional. Pero, ¿qué ocurre con la comerciabilidad de las herramientas digitales si las ha adquirido usted mismo y las utiliza profesionalmente?

Si los empleados crean su propio equipo de trabajo o utilizan equipo privado para su trabajo, pueden compartir los costos con la oficina de impuestos. Los gastos se pueden reclamar como gastos relacionados con los ingresos en la declaración de impuestos si el empleador no reembolsa los gastos.

La buena noticia es que desde el 1 de enero se ha establecido un nuevo límite máximo para las deducciones fiscales inmediatas en el año de adquisición.

A partir de 2018, deducible más alto para equipos de trabajo

“Los equipos de trabajo que se utilizan habitualmente durante varios años y cuyo coste excede de 487,90 euros deben repartirse a lo largo de la vida útil habitual”, explica Erich Nöll, de la Bundesverband Lohnsteuerhilfevereine (BVL) de Berlín. El importe a partir del cual se aplicará la amortización se ha incrementado y ahora asciende a 952 euros, IVA incluido.

Esto significa que si los costes de adquisición de los equipos de trabajo individuales no son superiores, pueden reclamarse inmediatamente en una sola suma a efectos fiscales. “Naturalmente, hay que tener en cuenta que los costes de adquisición sólo pueden deducirse a efectos fiscales en la medida en que los equipos de trabajo se utilicen con fines profesionales”, explica Nöll.

El tipo de uso es decisivo

Si, por ejemplo, la mitad del PC se utiliza de forma privada y la otra mitad profesionalmente, sólo el 50 por ciento de los costes de adquisición pueden reclamarse como gastos relacionados con los ingresos. Sin embargo, si el PC sólo se utiliza de forma privada durante un 10% del tiempo, los costes totales de adquisición pueden deducirse como gastos relacionados con los ingresos.